Here I Kum


Usualmente no suelo desaparecer de la blogósfera sin dejar aviso. Ha transcurrido más de un mes sin escribir un post, pero no ha sido por falta de ideas: existe harta carnecita, creo yo, en mi Twitter que lo demuestra. Pero, vamos, "tuitear" es más fácil que postear; creo que para publicar un post el bloguero requiere un poco más de reflexión y disposición para armar algo más o menos decente. Por mi parte, reflexión he tenido, pero disposición no tanto.

Ando en varias cosas que me dejan al final del día agotado. Dicen que el que mucho abarca poco aprieta, pero el año pasado demostré (cof, cof, cof...) que el poder de la autorregulación puede contener la veracidad de tal dicho. Claro, eso es cierto en un 98% porque el 2% restante lo está sufriendo mi blog. Pero trataré de "bloguear" más y "tuitear" menos. Es un compromiso con mi blog y mis followers del Twitter (¡me soportarán menos!).

¿En qué ando? En algunos proyectos personales, algunos más pesados que otros. Luego les cuento. Mientras tanto, digamos que ya estoy de vuelta.

Here i kum, and i don't care mucho! :D

Una Universidad Pública Bien Power


El día de ayer leí en la columna de nuestro amigo Aldo Mariátegui acerca de un informe de Ciudadanos al Día que señala un aumento sustancial del presupuesto asignado a las universidades, un 75% desde el 2005. Aldo empieza con una recomendación sana y cuerda a los estudiantes que reclaman por más prespuestos a la universidades públicas: examinar cómo se gastan los fondos obtenidos por el Estado. Sin embargo, usa el dato equivocado para dar tal sugerencia:

Veo a los chicos marchando por más presupuesto para San Marcos cuando lo primero que deberían es examinar cómo se están gastando los poco más de US$100 millones un montón de plata- que ese claustro va a recibir este año del Estado. Porque estos chicos deberían saber -y apreciar- que los presupuestos para las universidades públicas han subido ¡75%! desde el 2005.

Incorrecto. San Marcos no recibe 301 millones de soles del Estado. Sólo el 51% aproximadamente proviene del Estado (ver el dato de Ciudadanos al día), a esto se le llama recursos ordinarios; el resto viene de recursos propios y otros ingresos. Revisando la web de Transparencia de San Marcos se ve claramente que esta universidad recibe S/. 162,928,285 del dinero de todos los peruanos, más o menos el 51% del presupuesto total que maneja, que es otra cosa. Y efectivamente, debemos reconocer que tal ingreso del Estado ha aumentado, pero no de la forma grandiosa que aparenta ser.

Otro tema a considerar y que ni Aldo ni Ciudadanos al Día han mencionado es que el número de universidades públicas también ha crecido por lo que el "aumento" de presupuesto se reduce para cada casa de estudios. Tal vez la aparición de nuevas universidades públicas no sea mayor a la de las universidades privadas pero es preocupante que no se hayan definido estándares de calidad como política de Estado. De esta forma la creación de una nueva universidad no tiene sentido y colabora más al deterioro de la enseñanza universitaria que prioriza la cantidad antes que la calidad.

Aldo, como cualquier derechista (o izquierdista) que lanza piedras sobre el terreno pero no construye nada, da la receta del éxito:

¿Por qué no exigen auditorías? ¿Por qué no exigen que las autoridades sean más exigentes con los catedráticos que contratan para que les den una mejor educación? ¿Y cuántos alumnos solventes estudian gratis? ¿Por qué no exigen que gente capaz como Hernando de Soto sea su rector? ¿Por qué el 70% va a gasto corriente? Marchen por eso.

Felizmente, habiendo sido miembro accesitario del tercio de estudiantil de mi facultad, puedo dar mi modesta opinión y rebatir lo que dice, ya que -como le encanta escribir el término- soy del core business de la Universidad Pública, ya en mi etapa de egresado y sin ningún vínculo laboral con ella.

Auditorías

¿A quién llamamos, Aldo? ¿A Ernst & Young o KMPG? La estructura legal de la universidad ya cuenta con órganos de control interno, que lamentablemente no son confiables. Pedir una auditoría externa involucra la necesidad de una protesta de gran magnitud, la última de éstas, para el caso de la UNI, fue en 2004 donde la ANR -asociación que debería desaparecer por ser un club de rectores con intereses propios- tuvo la pelota para intervenir la Universidad, pero no se encontraron argumentos legales para demostrar los malos manejos que existían en la Universidad. Hablar de esa huelga es todo un tema, una mezcla de buenas y malas intenciones que algún día postearé.

Catedráticos

¿Que no exigimos mejores catedráticos a las autoridades? ¡Pero hasta les rogamos que hagan eso! El asunto aquí es que las autoridades tienen grupos de poder enormes y el ingreso de un nuevo profesor significa para ellos el ingreso de un nuevo socio. En mi facultad hemos tratado de contratar profesores capaces pero simplemente las autoridades se oponían con excusas ridículas e incluso aprobando con notas perfectas las charlas magistrales de sus apadrinados aspirantes (uno le puso 20 a un mediocre que no sabía nada del tema).

Para este tema, yo estoy de acuerdo con que se debe flexibilizar el tema de estabilidad laboral del catedrático. Una universidad no es una casa de por vida para el profesor, y éste debe dar buenos resultados, ya sea por el nivel de enseñanza o por producción científica en labores de investigación. ¡Urge meritocracia en la Universidad Pública! En la UNI existen varios profesores principales que ya se enquistaron en el poder, muchos de ellos tienen cualidades académicas pero en gestión andan perdidos.

Gratuidad de la Enseñanza

Es un tema tabú entre los estudiantes. Particularmente yo sí estoy de acuerdo en que un estudiante no debe exceder de desaprobar 3 veces el mismo curso. Los estudiantes deberían apreciar que si la universidad gasta aproximadamente 640 soles mensuales por él, con un año académico que contiene 8 meses, entonces el estudiante le debe a la universidad 25 mil 600 soles por recibir educación superior que puede ser retribuida a la sociedad como profesional o investigador. Excederse abusivamente de este tiempo regular de 5 años debería perturbarle la conciencia en términos financieros (se entiende a los que piden licencia por asuntos personales). El uso de escalas podría aplicarse pero creo que deberíamos empezar en poner las cosas en claro en lo primero que he mencionado y revisar ese mito de la "Gratuidad de Enseñanza", que yo lo veo más como un "Subsidio de la Enseñanza".

Autoridades

Las actuales características estructurales del poder en las universidades hacen que la dirección de la universidad se manejen por intereses de los profesores más antiguos, pareciese que a pesar de que existan Tercios Universitarios, resulta inútil:

1) Voto Universal y periodo rectoral de 4 años: Esto es, que los alumnos a partir del 3er ciclo puedan decidir voluntariamente (nada de obligar) quién debe dirigir la universidad. Esto legitima la acción del Rector y agiliza su acción teniendo 4 años para hacer cambios. Ni que fuéramos un país para tener periodos tan largos para un gobierno.

2) Junta Directiva Honoraria (digámosla así): Desconfío un poco de esto, porque si bien se puede nombrar a un Hernando de Soto, como menciona Aldo, se puede también nombrar a un títere del poder gubernamental y hacer desfalcos alucinantes o a alguien que no haga nada y se queje siempre del Estado, como Favre.

Legislación y Procedimientos Internos

Esto es lo más asqueroso de la Universida Pública y que permite tantas criolladas en nuestras casas de estudio:

1) Los procedimientos administrativos son engorrosos. Para sacar mi bachiller pasaron como 6 meses desde que egresé, y ahora que tengo que tramitar mi título ¡tengo que solicitar los mismos documentos que ya había solicitado en el procedimiento anterior! ¡Qué estupidez!

2) Las unidades de negocio encuentran restricciones en adquisición. Ninguna de ellas alcanza la misma operatividad que un negocio privado. Si una unidad de negocio de la universidad quiere mejorar tus servicios y renovar la infraestructura, tiene que presupuestar para el periodo en que se habiliten las compras en toooooda la universidad, aunque usted no lo crea.

En fin, si queremos cambios sustanciales, el Estado debe comprometerse en hacer una Reforma Universitaria que le de la agilidad necesaria para que la Universidad Pública cuente con autoridades, docentes e infraestructura de primer nivel. Repensar el tema del derecho a la educación para evitar populismos en algunos sectores estudiantiles; eliminar la Asociación Nacional de Rectores y cambiarla por un Consejo Nacional de la Educación Superior, que sea autónomo de intereses particulares; exigir a las universidades la asignación del 10% de su presupuesto a investigación (o que sea necesariamente gradual, pero que se haga). Todo esto requiere de diálogo, harto trabajo pero, sobre todo, de compromiso desde nuestros gobernantes. ¿Cómo va nuestro congresista Rafael Vásquez en estos temas? ¿Por qué la sociedad no está informada?

Ya pues, Aldo. tú que eres amigo de varios políticos, aporta con tu granito de arena y ya no tires piedras.

Arte Callejero: Muto



Toma asiento, coge tu canchita y disfruta.

Propuesta: La Cuota de Música Nacional


Hace casi dos meses en el mundo de la red y otros medios se abrió la polémica sobre la controversial postura de APDAYC por establecer tarifas injustas y un canon a los dispositivos digitales que afectan a los usuarios de una manera abusiva. Como todo este lío de piratas, corsarios y criollos tiene para rato, este blog intenta lanzar una propuesta que espero que sea acogida entre los usuarios y se le ocurra también a algún congresista y se someta a una discusión interesante: La Cuota de Música Nacional.

Allá por 2005 leí un artículo de una revista para ingenieros electrónicos (se llamaba The Broadcaster, creo) la cual mencionaba sobre la existencia de una ley que aseguraba la difusión de la música nacional en Alemania mediante una cuota obligatoria en la programación radial. De esta manera encontré que Francia había aplicado una ley parecida muchos años atrás estableciendo un 40% de música francófona en las emisoras. ¿Y si existiera una ley similar en Perú?

En el contexto actual, pocos músicos peruanos tienen oportunidades para la difusión de sus trabajos a menos que se dediquen a un género que esté de moda y reciban la cobertura de los medios por algún tiempo. La aplicación de una cuuota de música nacional haría que todas las radios estén en la obligación de brindar espacio a los músicos peruanos, estimulando la producción de éstos compitiendo por un espacio en una determinada estación. Debido a la moda de la cumbia, radios como La Q, La Mega, La Caribeña sí dan espacios a músicos peruanos; en cambio, en radios como Planeta o Studio 92 nos pudren los oídos con los Jonas Brothers, Lady Gaga, Rihanna y otras pestes. Lo peor termina siendo Doble Nueve (99.1 FM) que personalmente es la que más me gusta pero no ofrece ninguna canción peruana, cosa muy distinta a épocas de inicio de siglo cuando transmitían música de 6 Voltios, Daniel F, D'Mente Común, Contracorriente, etc.

Así es, la música nacional está de mal en peor. No es por pecar de nacionalista radical pero tenemos que aceptar que muchas veces la música extranjera no demuestra ser la gran cosa. ¿Alguien recuerda a Líbido? ¿se escucha su música ahora? ¿por qué no le dan bola a Pierina Less y sus nuevos proyectos? ¿qué les pasó a Daniella Saettone y a Fuera del Resto? ¿por qué todos alaban a Daniel F y Leuzemia si jamás ponen un maldita canción de ellos en la radio?

Muchos dirán: "Porque obviamente los músicos peruanos son malísimos. Ninguno se compara a Oasis, por ejemplo". Opinión discutible y puede que tenga cierta validez en algunos casos, pero se debe mucho a la falta de apoyo de los medios para generar un círculo virtuoso en la producción musical en diversos géneros dentro de nuestro país. Si conseguirse una guitarra eléctrica aquí es más difícil que conseguirla en México o Estados Unidos, imagínense cuan más complicado se volverá cuando se te cierran las puertas en las radios. Es cierto, la modernidad de nuestros tiempos nos muestran alternativas como MySpace, PureVolume o Last.fm pero por el momento ninguno tiene tanto poder de difusión en el Perú como las radios que son parte de nuestros viajes en autobús, taxi, mototaxi o carrito nuevo. ¿Estaremos esperando a que otro grupito audaz aparezca en MTV -que por cierto ahora pone cualquier cosa- para enorgullecernos y decir "qué bien, ellos son peruanos"?

En Chile también se ha estado tratando la aplicación de esta ley. Creo que si APDAYC en serio quisiera apoyar al músico y compositor nacional la promoción de la cuota de música nacional sería más saludable que sus ridículos cánones y tarifas. Obviamente encontraremos resistencia en las radios que se llenan los bolsillos vendiendo música manufacturada. Ojalá algún día músicos peruanos tan prolíficos como los hay en Argentina salgan a la luz, ¿cómo creen que siguen saliendo más Charlies, Fitos, Calamaros y Giecos? ¿genes puros o difusión?